Historia y localización

Ubicados en Campillo de Salvatierra (Salamanca) la empresa elabora los productos procedentes en exclusiva del Cerdo Ibérico, de forma ancestral, cuyos fundamentos han pasado de generación en generación hasta nuestros días.

Torrencinas es uno de los productores de más larga trayectoria de la comarca de Guijuelo. Aún se conservan y usan las bodegas, secaderos y campana de humo que fueron construidos en 1895.

La calidad de nuestros productos se encuentra amparada bajo la “Norma de calidad del jamón, la paleta y el lomo embuchado de Cerdo Ibérico”, y nuestro carácter artesano viene garantizado con la inclusión en la “Asociación de Artesanos Alimentarios” de Castilla y León.

Producción de productos naturales

La utilización de productos naturales en los adobos, el carácter artesano de la elaboración, el ahumado natural de los embutidos, y su localización en las estribaciones de la Sierra de Gredos confieren todos ellos el carácter único de sus productos, reconocidos por diferentes premios y, fundamentalmente, por sus clientes a lo largo de todos estos años.

La empresa se ha ido adaptando, a lo largo de los años, para cumplir con todos los requisitos de calidad y seguridad alimentaria, sin perder el carácter artesanal y natural en la elaboración de sus productos, valores que son parte esencial de su pasado y futuro.

Garantía de calidad

Tradición e innovación. Siempre en la vanguardia, Torrencinas cumple con los más rigurosos requisitos de calidad y seguridad alimentaria, sin perder su carácter artesanal y natural en la elaboración, valores que son parte esencial de su pasado y su futuro.

Torrencinas se sostiene sobre los pilares fundamentales que construyen una empresa responsable, comprometida y con un esfuerzo constante de superación día a día.