Lomo ibérico

Pieza situada junto a la espina dorsal. Es uno de los cortes más tradicionales a la vez que valorado en el cerdo ibérico. Al corte presenta un sutil veteado de grasa infiltrada que le confiere su especial jugosidad y ternura. Admite todo tipo de cocinado destacando el asado, la plancha o la brasa.
Peso unitario variable de 1,8 kgs a 2,5 kgs. aproximadamente, envasadas al vacío por unidades en cajas de 5 kgs.

Carré ibérico

Se denomina carré o corona ibérica a la cinta de lomo sin espinazo, pero con parte de las costillas: Asado entero, en forma de corona, o consumido chuleta a chuleta, el carré ibérico libera las grasas infiltradas en sus carnes en cada bocado elevando la típica “chuleta de cerdo” a una nueva categoría: la de los cortes imprescindibles en la alta gastronomía.
Peso unitario variable de 1,5 kgs a 2,3 kgs aproximadamente, envasados al vacío por unidades en cajas de 5 kgs.

Secreto ibérico

Pieza que forma parte del cabecero de lomo. Entreverado de grasa, muy jugosa, creando un veteado blanco que le proporciona una textura y un sabor excepcional. Es ideal para ser cocinado en barbacoa o asado o a la plancha donde libera todo el sabor.
Peso unitario variable de 300 gr a 500 gr. aproximadamente, envasadas al vacío por unidades en cajas de 5 kgs.

Pluma ibérico

La pluma ibérica es una pieza de forma triangular situada junto a la parte anterior del lomo. Es un corte muy popular hoy en día especialmente sabroso que por su excelente equilibrio entre carnes y grasa resulta exquisito, sea a la plancha, o a la brasa.
Peso unitario variable de 150 grs a 200 grs. aproximadamente, envasadas al vacío en paquetes de 500 grs a 700 grs en cajas de 5 kgs.

Solomillo ibérico

Pieza muscular noble situada en la parte lumbar, alojada entre las costillas inferiores y la columna vertebral. El solomillo que proviene de cerdos ibéricos ofrece una exquisita ternura por las grasas infiltradas en el músculo, que muchas veces no resultan visibles a simple vista, pero si se distinguen fácilmente en el paladar. Ofrece su sabor y ternura en prácticamente todas las formas de preparación.
Peso unitario variable de 250 gr a 400 gr aprox., envasadas al vacío por unidades en cajas de 5 kgs.

Carrillera ibérica

Las carrilleras ibéricas añaden a la melosidad habitual de este músculo de la mandíbula una ternura extraordinaria. Su elaboración tradicional en la cocina es estofadas o asadas, pero resultan también extraordinariamente sabrosas cocinadas a la brasa o en barbacoa.
Peso unitario variable de 100 grs a 120 grs. aproximadamente, envasadas al vacío en paquetes de 1 kg en cajas de 5 kgs.

Presa ibérica

La presa ibérica o bola es una pieza de carne que se sitúa entre el cabecero del lomo y la paleta. En lo que podríamos llamar el hombro del cerdo. Es una carne con abundante infiltración de grasa, especialmente jugosa y nutritiva. Perfecta para asar, fileteada o entera y a la plancha.
Peso unitario variable de 600 gr a 900 gr aproximadamente, envasadas al vacío por unidades en cajas de 5 kgs.

Panceta ibérica

Localizada en la panza del cerdo, la panceta ibérica transmite todo el carácter de la especial composición de las grasas del cerdo ibérico. Tradicionalmente consumida a la brasa o a la plancha hoy en día protagoniza muchos platos de cocina “fusión”.
Peso unitario variable de 3,5 kgs a 5 kgs aproximadamente, envasadas al vacío por unidades en cajas de 5 kgs.

Costilla ibérica

El costillar del cerdo ibérico es un auténtico manjar. La gran cantidad de grasa entre la musculatura intercostal hace de él un bocado exquisito que acepta múltiples preparaciones. Las tradicionales a la brasa o con la costilla guisada y las más novedosas en forma de costillares enteros asados estilo BBQ.
Peso unitario variable de 1,5 kgs a 2,5 kgs. aproximadamente, cortadas en tres tiras y envasadas al vacío, en cajas de 5 kgs.